Trasnoche de escritura
Hoy no até mis cabellos
Ni resguardé mi ruedo.
Caminé por las calles
Y bebí, lenta,
La copa que me pertenece.
Me arropé,
Inversa y sin sentido.
Aullé frente a la puerta
Y ésta se abrió,
No por mis aullidos
Sino porque no existe una puerta.
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