Nadie.
No.
Nunca.
Escucho los rugidos de la noche
En mi oído izquierdo.
Pero es nadie.
No hay nadie.
Nunca me han hablado.
Silva un alguien adentro
De mi cabeza.
Es nadie,
Me digo.
No existen los sonidos,
Es solo algo que se frota adentro
Y que me enloquece. A veces.
Escucho algo
Que no está ahí.
Nadie. No. Nunca.
Me avisan por cucaracha
Que debo pensar en otra cosa
Que en ese silvido en mi oído.
No. Nunca se irá.
Nadie es.
Es nadie.
Solo un silvido.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario