El Luciano me preguntó un día
si conocía a Patricio Rey
y sus redonditos de ricota.
"Patricio Rey no es nadie".
Eran el Indio Solari y su banda.
Luciano me ofreció
Ese instante único
Donde el adolescente
Busca identificarse con un adulto
Desde el adulto
Que se identifica con él.
La música no tiene edad. ¿O sí?
¿Hay una edad para ser ricotero?
¿O para identificarse con el Indio?
Qué parte de nosotros
Se lleva eso que fuimos,
Detras de los acordes,
Al costado de alguna palabra
Que nos convoque
O que nos incomode.
Luciano me contó esto
Desde su pupitre
De la escuela de la Baxada,
allá por el 1993.
Su amigo Pedro usaba el cabello largo.
Llevar el pelo largo era rebeldía.
Largo y suelto.
Los y las
Perseguíamos en la escuela
Para que se aten el pelo.
Hoy, los jóvenes se identifican
Con la barba y el cabello corto.
¿Aún hay rastas?
Las pieles siguen
Contando mensajes
Y los "pearcing"
Reflejan luces difusas.
Hoy la rebeldía
Vuelve a ser
El pantalón
De "pata ancha".
Se fue el Indio
Quien sabe adónde,
En el mismo otoño que nos trajo
A otros poetas.
No sé si Luciano sigue
Siendo devoto del Indio.
Saber que alguien
Es un alguien imaginado
Para dar sentido a algo
Es abrir un portal filosófico.