La tormenta
Apuñala el mediodía,
Esparce rosas
Sobre los libros.
Me embriaga
El viento gris,
El dulce trueno,
El sabroso color
De un destellos.
Auyento monstruos
De mis veredas,
Intercambio el lugar
De los objetos sin sentido
Tomando de la mano
Al agua tibia.
No. No sé lo que pasa
Ni lo que pasará.
No. No sé de vientos
Ni de rocas ígneas.
Y no importa.
No. No importa.
No. No te rindas, tormenta.
Que no te espante
El murmullo de los loros.
No hay tierras pacíficas.
Descarga tus secretos
Cuando nos invites, esta tarde,
A tomar el té.
La mesa está tendida.

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