Es el pájaro.
Todo es el pájaro.
Hoy es el pájaro.
Las aguas son pàjaro.
Un pájaro es el cielo.
El cielo es
Alas de pájaro.
Un pájaro.
Solo uno.
Es el pájaro.
Todo es el pájaro.
Hoy es el pájaro.
Las aguas son pàjaro.
Un pájaro es el cielo.
El cielo es
Alas de pájaro.
Un pájaro.
Solo uno.
La paloma muerta
Es solo un revuelto de plumas.
El hombre duerme
En el portal de una casa.
Debajo de la manta,
Turquesa y hermosa,
Asoman los pies desnudos.
En la plaza,
Frente a la iglesia histórica,
Unos muchachos
Tienden un paño y, sobre él,
Libros que no puedo comprar.
Un rato antes
Me compré un libro. Barato.
Quisiera todos los libros.
Le pregunté al dueño
De la libreria
Si él se ocupaba de rescstar
pajaros hetidos.
-La que anda en eso es mi muner-
me dijo.
es tan femenino
rescatar y cobijar
a un ser herido...
Y es tan de matrimonio
Tener proyectos distintos...
yo sería la de los pajaros.
Mi hija me trae puedras lindas
De sus viajes. Y caracolitos.
Son mis tesoros.
Los comercios
Casi sin clientes:
El empleafo sale hasta la puerta,
Aburrido.
Un joven con un canasto
Ofrece paltas.
Sale, corriendo,
La empleada de una zaoatería
Para hablar con el.
Paso por la plaza central,
Apoyo mi pie
En un bsnco donde nadie se sienta
Por la suviedsd de las palomas.
Hay comercios abiertos.
Hay comercios
Que, dada la hora, cierran.
El hombre de la cobija turqueza
Se ha dado vielta
Y ha tapado sus pies.
Paso pir mi plaza favorita.
Hace dos meses que no corro.
Estuve enferma
Y esta csminsta me cansó las piernas.
Envejecí veinte años
Y me volví
Mi madre y mi tía.
Mi madre, como yo,
Nuncs tuvo canas.
Mis canas
Juegan a las escondidas entre
El cabello "pelo de choclo",
Como me decía mi hermana.
Una señora
Vende golosinas
En la vereda del mercadito.
No le compro. No tengo plata.
Alba
Cielo
Noche
Pánico
Alba
Cielo
Amor
Nostalgia
Alba
Cielo
Invento
Cristal
Alba
Cielo
Rosas y pulgas
Noches y sacos
Vueltos envueltos
Nueces
Ruidos
Albas y noches
Nunca más
Mas siempre
Nunca
Jamases de los jamases
He olvidado como se escribe
Alba y noche
Agua y sol
Estrella y viento
Es de argento
Darle siempre el aliento
A su selección.
Es de argento
Disfrutar mates eternos
Con amigos
Y con los que no lo son.
Abrir las puertas
Sin condición,
De su casa y
De su corazón
Es de argento.
Son argentos
No solo los porteños.
Argentina
Tiene bellas provincias,
Pueblos y ciudades
En su interior.
Ser argento
Es corear el himno
Y agitar la bandera
Sobre autos,
En plazas
Y avenidas.
Ser argento
Es una condición
Más allá del lugar de nacimiento.
Ser argento
Es tener un pais rico,
Grande y generoso.
Soy argenta
Por nacimiento y
Por opción.
Soy argenta,
Mis hijos lo son.
Soy celeste y blanco
En el corazón.
Morirá la poesia.
Nadie más
Mirará el mundo
Con ojos atentos
Al vuelo de un ave
Envuelto en el sol
De un verano tardío.
Las manos
Ya no tendrán estigmas
Que lucir
En las tardes de té
Entre amigas.
La calle rodará
Y no se detendrá
Ante un pájaro muerto.
La poesía no existirá.
No se dividirán las aguas
Cuando las toques con tus pies.
Hemos tensado cuerdas
Que no debieron tocarse.
Estoy leyendo un libro.
Una gota de agua
Cae sobre la página.
La gota se absorbe.
Las letras cambian de tono.
Las hojas
Ya no son lo que eran.
Una gota
Cambia todo un universo.
Un poema
Habla de la gota
Que contiene
Un universo
Que cambia
Cuando la gota
Cae sobre la hoja de un libro
Que cambió
Como cambia
Todo el universo
Cuando cae una gota
Sobre
La
Página
De
Un
Libro.
Un punto hacia arriba,
El otro hacia abajo.
El del borde se pasa sin tejer.
Hay puntos que se disuelven
En los suburbios de las ciudades.
Las traman unen,
Las calles desatan.
Nos vamos alejando
De las tramas persistentes.
Mi madre trenzaba mi cabello
Hasta que se le olvidó cómo cruzarlo.
Dejó el moño sobre la mesa,
Como una mariposa olvidada.
Hace calor.
No debería hacerlo.
El calor trae una conciencia
Como de noche bajo alguna
Estrella.
Hace un calor de presagio,
De palmas abiertas
Acariciando
El viento norte.
Hace calor,
Traerá tormentas,
Se rajará la tierra
Y fuirán estrellas.
He acunado a mi almohada,
Esperando
Que se abra la noche
En un relámpago.
Pero es el trueno
Lo que asusta.
El trueno,
Como la roca que se desliza
Untando la pendiente.
Gritemos
La luz precede al trueno.
Luego nos quedarán
La oscuridad
Y el calor.
No entres.
No enciendas fuego.
No uses el móvil.
Los signos habilitan.
También callan.
Son como azúcar disuelta en agua:
Sin forma.
¿Habrá algún signo
Para el vacío?
Abro esta página
Desventrando el papel.
Burbujas trepan
Por una escalera de tinta.
No puedo alcanzar
Aquela mariposa
Que plegó sus alas
Junto a tu estrella.
Rasgo el papel.
Rechinan los dientes
De mis poemas.
Nadie los lee
Pero igual escribo.
Escribo por la mariposa.
Solo por ella
Vale la pena vivir.
La mancha en la pared
Detiene sobre ella
Las miradas.
No por bella.
No por extraña.
Por común.
Por desagradable.
¿Quien quiere una
Mancha en la pared?
¿Qué mensajes cifrados
Esconde?
Hay un universo
Adentro de esa mancha.
Hay colores que no existen.
Guarda voces
Que no fueron escuchadas.
Me dices que tengo
Una mancha en la pared.
¿Y si la tuviera en la espalda?
¿Se abriría algún portal cósmico?
La mancha tiene vida propia.
Ocupa perfectamente
La esquina.
Las moscas la esquivan.
No sostiene telas de arañas.
Se desnuda, impúdica,
Sobre el revoque.
¿Quien revocó la pared?
Fue desprolijo.
Yo cubro mis ojos
Pero espío la mancha
Porque es un monstruo
Pronto a atacarme.
Está cada vez más grande.
Ya pasaron cuatro décadas
Y ocupa mi pared completa.
Yo soy una mancha humeda
En la vida de alguien.
Voy rodando,
Acariciando superficies
Como pétalos de rosa.
Guardo un perfume antiguo
Que arrastro
Como la cola de un vestido de novia.
Agua tibia
Para bañar bebés.
Agua caliente
Para la cocción de pastas y arroz.
Agua devanada
Como un hilo
Mezclada con azúcar
Para hacer caramelo.
Rueda, pálida, silenciosa,
Enredando grietas,
Resguardando lágrimas de adioses.
Voy rodando
Pero soy agua
No soy piedra.
Tomo grises pedruzcos
Y los arrojo contra el tiempo
Que desgasto, suavemente,
Gota
A
Gota
Son los dioses antiguos
Que abrían las aguas
Para dar paso a los hombres
No hay lugares.
No hay objetos.
Hay sentidos
De un tacto sobre el mar.
No nos vamos.
No llegamos.
Solo acariciamos el cabello
De la doncella-muerte.
No venimos.
Nos vengamos
Masticando soles
Como mandarinas,
Escupiendo suaves semillas.
No.
Hoy no.
Hoy es el amor,
El cielo, el sudor,
La calma.
Arrastramos la lengua
Sobre los sudores,
Bebemos fluidos
Como néctares.
No.
No pienso en tí cuando escribo
Arrastro el espanto
Y la noche
Sobre el empedrado, frente a la estación.