Con mi amiga M y yo compartimos salidas a las piletas de Oro Verde, una localidad cercana a Paraná.
Nuestra pileta preferida es la de una escuela rural que se llama Alberdi. Las instalaciones son las mínimas necesarias, hay mesas, bancos, parrillas, una pileta para niños y otra para adultos, muy profunda.
Nos gusta porque va poca gente, es económica y el paisaje de campo no tiene precio.
No todos los lujos requieren de mucho dinero, el aire, el sol, la frescura y este bellísimo árbol de la foto que ilustra este texto.



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