Las calles se abren
Como capaz de tejido
En el vientre de ua mujer
Que da a luz por cesárea.
Asoa
Una mujer,
Menuda, vestida de verde.
Verde es, tambien,
El carro que arrastra.
No compra.
"Voy a pedir, señora"
Me dice,
Cuando se aferra a mi brazo.
Su mano tiene una vida propia
Que le da el Parkinson.
'Solo quiero un salame y una gaseosa",
Anuncia con firmeza.
Es como una niña
Reclamando una muñeca.
No puedes discutor con ella.
Le ofrecí alimentos
Más blandos y más saludables.
Su felicidad es comer un salame.
Su vida de pedir por casas y comercios
Alimentos
No es saludable.
La vida se entosca
Alrededor del salame
Y tal vez degüella,
Por un rato, a la pobreza.

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