Las manos huesudas
Y pequeñas.
El anillo de oro, solitario.
Las alfileres clavadas
En el alfiletero, aunque a veces
Las sostenías con los labios.
Un dedal en la pequeña canastita.
Siempre vestías faldas
Y te colocabas guantes para salir.
Nunca un cuello alto.
Siempre con aires de dama.
Te dijo tu madre que eras.
Manos.
Alfilers.
Agujas.
Un dedal.
Y un mundo de fantasía
Para personas imaginarias.
Contaban que tuviste un amor.
Contaban.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario